Abuela de los niños desaparecidos en Maranhão es atropellada: “Ella sabía mucho…” Ver más

El caso de los dos niños que desaparecieron en Bacabal, en el interior del estado, sigue rodeado de dudas y preocupación. Ágatha Isabelly, de seis años, y Allan Michael, de cuatro, continúan sin ser localizados semanas después de su desaparición, manteniendo a la familia en un escenario de angustia e incertidumbre.

Desde el inicio, el caso ha movilizado a los habitantes de la región y a las autoridades locales, que continúan con las búsquedas. Sin embargo, la falta de respuestas concretas ha aumentado la tensión, especialmente ante nuevos acontecimientos que involucran directamente a los familiares de los niños.

Abuela es atropellada tras plantear sospechas sobre el caso

Los niños desaparecieron el 4 de enero junto con su primo Anderson Kauã, de ocho años. El niño fue encontrado tres días después, debilitado, con signos de deshidratación y pérdida de peso. Tras recibir atención médica, fue dado de alta y regresó a su casa, pero el paradero de los hermanos sigue siendo desconocido.

Desde entonces, la abuela de los niños, Francisca Cardoso, y la madre, Clarice Cardoso, comenzaron a sostener públicamente la hipótesis de que Ágatha y Allan no se perdieron solos. Según la familia, existen indicios que apuntarían a la posible participación de terceros en la desaparición.

Pocos días después de estas declaraciones, un nuevo hecho aumentó aún más la preocupación. El viernes 27 de febrero, Francisca y su esposo, José Emídio, se encontraban en una motocicleta cuando fueron embestidos por una camioneta blanca.

El impacto provocó heridas graves en la pareja, que tuvo que ser auxiliada y trasladada a centros de salud de la región. El hecho generó aún más conmoción, ya que ocurrió en medio de la búsqueda de los niños.

Familia plantea dudas y pide apoyo mientras continúa la investigación

Francisca sufrió lesiones en la rodilla y en la muñeca, y deberá someterse a dos cirugías. José, por su parte, presentó una fractura expuesta en la rodilla, también requiriendo intervención quirúrgica. Ambos permanecen hospitalizados bajo atención médica.

Según relatos de familiares, la abuela cree que el atropello no fue accidental. Ella habría afirmado que el vehículo avanzó directamente contra la motocicleta y que el conductor no prestó auxilio tras la colisión, lo que generó aún más cuestionamientos sobre lo ocurrido.

El accidente sucedió cuando la pareja regresaba a su casa, en un momento ya marcado por un fuerte desgaste emocional. La secuencia de hechos intensificó el clima de tensión que vive la familia, que continúa en busca de respuestas.

Mientras tanto, las investigaciones siguen en curso y las autoridades mantienen la búsqueda de los niños desaparecidos. La familia, por su parte, pide oraciones, apoyo y cualquier información que pueda ayudar a esclarecer el caso.

Entre la desaparición aún sin resolver y el reciente accidente, los familiares atraviesan días difíciles, marcados por la esperanza de que surjan nuevas informaciones que permitan conocer el paradero de Ágatha y Allan.