La esposa del policía baleado en la cabeza podría ser culpada de su muerte: “ella hacía…” Ver más

La seguridad pública de Río de Janeiro y las redes sociales fueron tomadas por una ola de profunda conmoción tras la muerte del policía civil y piloto de helicóptero Felipe Marques Monteiro, de 45 años. Integrante de la Coordinación de Recursos Especiales (Core), el agente falleció después de complicaciones derivadas de un procedimiento en su prótesis craneal, realizado para contener una hemorragia.
Felipe había recibido un disparo en la cabeza durante un violento operativo en Vila Aliança, en Bangu, iniciando así una extensa y agotadora lucha hospitalaria. Sin embargo, en medio del dolor por el luto, internet también se convirtió en escenario de debates y juicios, con personas culpando a la esposa por supuestamente permanecer cerca de él sin mascarilla dentro del hospital.
La pérdida del piloto generó inmediatas manifestaciones de pesar por parte de la Policía Civil (PCERJ) y de la Core, que emitieron comunicados oficiales destacando la dedicación del agente. Paralelamente, el ambiente digital se dividió entre mensajes de solidaridad y duras críticas dirigidas a la conducta de la viuda durante las visitas.
El relato de la despedida y los ataques virtuales por el uso de mascarilla
Poco después de confirmarse el fallecimiento, la esposa de Felipe, Keidna Marques, publicó un emotivo video y un mensaje sobre los años de lucha. Durante todo el proceso, utilizó las redes sociales para actualizar a quienes seguían el estado de salud de su marido. Sin embargo, esa exposición también atrajo comentarios hostiles de internautas que comenzaron a responsabilizarla por las complicaciones médicas, alegando que acostumbraba permanecer sin mascarilla cerca del policía dentro del ambiente hospitalario, descuidando los protocolos de protección.
En su relato, ignorando las críticas y enfocándose en el amor por su compañero, Keidna recordó el impacto del atentado y la agotadora rutina en la UCI. “Cuando aquel disparo cambió todo, comenzó una lucha para la que nadie está preparado. Fueron días, meses y años dentro de un hospital. Días largos. Noches silenciosas”, escribió la esposa, destacando que las etapas del tratamiento exigieron supervivencia, resistencia y una fe inquebrantable.
El legado del guerrero de la Core y la gratitud en medio del dolor
Keidna destacó la valentía de su esposo, trazando un paralelo entre su actuación en los cielos de Río de Janeiro y la resiliencia demostrada en la cama de la UCI. Afirmó que Felipe luchó como siempre vivió: con coraje y dignidad. Del hombre que volaba para salvar vidas al guerrero que luchaba por la propia, el piloto dejó una huella profunda en todos los que acompañaron su trayectoria.
A pesar de los juicios y de las acusaciones infundadas sobre la falta de mascarilla, la viuda quiso agradecer a familiares, amigos, “hermanos de uniforme” y a miles de desconocidos que enviaron mensajes sinceros de apoyo. También reafirmó el orgullo por la historia de su compañero y cerró el homenaje citando un versículo bíblico que simboliza la trayectoria de los policías: “He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe” (2 Timoteo 4:7).
Los detalles sobre el sepelio del agente aún no han sido divulgados por las autoridades.