Bebé Dado Por Muerto Despierta En El Ataúd; Familiares Llo… Ver más

Un acontecimiento estremecedor conmocionó a la comunidad de Correia Pinto, en la Serra Catarinense, durante el último sábado (19). El velorio de una bebé de apenas 8 meses, que ya había sido oficialmente declarada muerta, tuvo que ser interrumpido después de que familiares notaran señales de movimiento en el cuerpo de la niña.

El episodio, que mezcló destellos de esperanza con profunda desesperación, movilizó a equipos de emergencia y ahora está bajo rigurosa investigación de las autoridades para determinar si hubo un error médico o un fenómeno biológico poco común.

La situación comenzó cuando la familia, desconfiando de la apariencia de la bebé durante la ceremonia fúnebre, solicitó la ayuda de un farmacéutico local. Al utilizar un oxímetro infantil, el profesional identificó niveles de saturación de oxígeno en la sangre y presencia de latidos cardíacos. Inmediatamente, el 5.º Batallón de Bomberos Militares fue llamado, llegando al lugar alrededor de las 18:54 para realizar una evaluación técnica que confirmaría las sospechas iniciales de la familia.

El rescate y la evaluación técnica de los equipos

Al llegar al velorio, los bomberos utilizaron un estetoscopio y constataron que la bebé presentaba latidos cardíacos débiles. Un punto que llamó la atención del equipo fue la ausencia de rigidez cadavérica, una señal común en cuerpos sin vida desde hace algún tiempo.

Por otro lado, el cuadro clínico era contradictorio: las pupilas estaban contraídas y no reaccionaban a la luz, además de identificarse edemas (hinchazón) en las regiones del cuello y las orejas. Ante la incertidumbre y la posibilidad de vida, el equipo decidió trasladar inmediatamente a la niña al Hospital Faustino Riscaroli.

En el hospital, la bebé fue sometida a una serie de exámenes más precisos, incluido un electrocardiograma. Lamentablemente, aunque los aparatos todavía detectaban una saturación residual de oxígeno, los médicos confirmaron que no había actividad eléctrica cardíaca, ratificando el fallecimiento definitivo. La montaña rusa emocional vivida por los padres y familiares generó una fuerte conmoción en la ciudad, levantando cuestionamientos sobre los protocolos de constatación de muerte realizados antes de liberar el cuerpo a la funeraria.

Investigación pericial y plazos legales

Para aclarar las dudas que rodean el caso, el cuerpo de la niña fue trasladado al Instituto General de Pericias (IGP). El organismo será responsable de realizar una autopsia detallada que deberá determinar no solo la causa exacta de la muerte, sino también el momento en que las funciones vitales cesaron por completo. Este informe pericial es fundamental para que la Policía Civil pueda investigar si hubo negligencia, imprudencia o si el caso se encuadra en condiciones médicas excepcionales, como la catalepsia.

Según la dirección del Hospital Faustino Riscaroli, el resultado de la necropsia deberá ser entregado a las autoridades policiales en un plazo de hasta 30 días. Mientras esperan respuestas técnicas, la familia y los habitantes de la región lidian con el trauma de un duelo que fue trágicamente interrumpido y reiniciado.

El caso sirve como alerta sobre la sensibilidad de los procedimientos de verificación de fallecimiento en bebés y refuerza la necesidad de absoluta transparencia por parte de las instituciones de salud involucradas en episodios de esta naturaleza.