Autopsia de Angel: la investigación apunta a su entorno cercano

El caso de Ángel ha dado un giro impactante tras los resultados de la autopsia, que cambiaron el rumbo de la investigación. El informe forense reveló que el niño presentaba graves lesiones internas en la cabeza, incluyendo inflamación cerebral y hemorragias, lo que indica que sufrió un daño significativo antes de su fallecimiento. Aunque estos hallazgos explican la causa de la muerte, aún no determinan con certeza qué originó las lesiones.

Uno de los aspectos más inquietantes es la ausencia de signos visibles de violencia externa, lo que dificulta reconstruir exactamente lo ocurrido. Sin embargo, la presencia de traumatismos internos ha llevado a los investigadores a considerar la posibilidad de una muerte violenta.

La investigación se ha centrado en el entorno más cercano del menor, especialmente en las personas que estaban a su cuidado. Las autoridades analizan testimonios, pruebas y antecedentes familiares para entender mejor la situación en la que vivía el niño y lo que pudo haber sucedido en los días previos a su muerte.

A pesar de estos avances, todavía no hay una conclusión definitiva. Los expertos continúan realizando estudios adicionales para esclarecer si las lesiones fueron producto de un accidente o de un acto intencional, mientras el caso sigue generando gran conmoción.