Auto se mueve solo en garaje y dueña afirma “Fantas…Ver más”

La insólita historia de Lucélia Pires, residente de Uberlândia, transformó un susto digno de películas de terror en un fenómeno de ventas. El episodio, que involucró su Onix 2014 moviéndose solo y derribando el portón de su casa, rápidamente se volvió viral, despertando tanto el temor por lo “sobrenatural” como el interés genuino de compradores curiosos.

El susto sobrenatural y la repercusión en las redes

En la noche del martes (3), la psicóloga de 38 años vivió momentos de puro pánico. Cámaras de seguridad registraron el momento exacto en que el vehículo, estacionado en el garaje del barrio Alto Umuarama, dio un tirón hacia atrás sin ninguna intervención humana. Lucélia, en shock, llegó a verificar el interior del auto, confirmando que el freno de mano estaba debidamente puesto. Poco después, el automóvil aceleró hacia adelante de forma continua. En un acto de desesperación, intentó entrar al vehículo para detenerlo, pero sin éxito: el auto atravesó el portón y solo se detuvo en el bordillo del otro lado de la calle.

Afectada y creyendo en una explicación espiritual, la psicóloga declaró inicialmente que vendería el auto “con espíritu y todo”. La grabación, que muestra a Lucélia llorando e incrédula ante lo ocurrido, ganó notoriedad en las redes sociales. Lo que no esperaba es que el anuncio informal atrajera a una legión de interesados. El “auto fantasma” se convirtió en una celebridad local, y Lucélia, ahora con más calma y buen humor, reflexiona que el evento —que parecía una terrible mala suerte— terminó abriendo puertas y trayéndole una suerte inesperada.

La ciencia detrás del “fantasma”: la explicación técnica

Aunque la escena de un auto desplazándose solo sea aterradora, la ingeniería ofrece una respuesta lógica que aleja las teorías de fantasmas. El ingeniero electricista Jorge Paulo, al analizar el caso, aclaró que el fenómeno está relacionado con el motor de arranque y no con el funcionamiento completo del motor de combustión.

Según el especialista, lo que ocurrió fue una falla eléctrica. En vehículos con transmisión manual dejados en marcha, si ocurre un cortocircuito o una falla en componentes como el relé de contacto, el conmutador de la llave o el módulo electrónico, el motor de arranque puede activarse involuntariamente.

Como el auto estaba engranado, ese impulso eléctrico es suficiente para desplazar la masa del vehículo, creando la ilusión de que “se encendió” solo, aunque el motor principal no estuviera en ciclo de combustión.

Jorge Paulo destacó que Lucélia actuó correctamente al estacionar el vehículo engranado y con el freno de mano puesto, siguiendo las normas de seguridad enseñadas en las autoescuelas para evitar fallas mecánicas de frenado. El caso sirve de advertencia: en situaciones de falla eléctrica donde el auto comienza a moverse, la recomendación técnica es nunca intentar intervenir físicamente para evitar atropellos o lesiones graves, priorizando siempre la seguridad personal por encima del patrimonio material.