Ancianos de 66 y 75 años matan a joven de 20 años tras tener su… ver más

La violencia que marca diversas regiones de Brasil continúa dejando rastros profundos en la sociedad. Crímenes graves, a menudo cometidos con ensañamiento, revelan un escenario preocupante que afecta a diferentes perfiles de víctimas. En este contexto, la muerte de Julia Vitória do Prado da Silva, de 20 años, es un episodio más que se suma a esta realidad. Q.E.P.D.

El caso ocurrió el pasado viernes, 10 de abril de 2026. Natural de Concórdia, en el oeste de Santa Catarina, la joven se había mudado durante su adolescencia a Mato Grosso para vivir con su padre. Julia trabajaba como mesera en una cervecería y cumplía largas jornadas para garantizar el sustento de su hijo, quien está por cumplir cuatro años.

Detalles del crimen y confesión

El caso tomó matices aún más impactantes tras la detención de dos hombres, de 66 y 75 años, sospechosos de participar en el crimen. Según el informe policial:

  • El sospechoso de 75 años: Confesó el asesinato y reveló dónde había escondido los objetos utilizados en el ataque, incluyendo un cuchillo y una palanca (pie de cabra).
  • El sospechoso de 66 años: Relató que ayudó a colocar el cuerpo de la víctima en el maletero de un vehículo.

La policía acudió al lugar tras recibir una denuncia de homicidio. Al llegar, los agentes encontraron a uno de los sospechosos todavía presente, portando un machete, por lo que fue reducido de inmediato.

Hallazgo e investigación

El cuerpo de la joven fue encontrado cerca del automóvil, que tenía el maletero abierto, lo que indicaba un intento de ocultación de cadáver. Testigos señalaron la participación del segundo hombre, quien había huido antes de la llegada de las autoridades, pero fue localizado posteriormente en otra dirección.

Ambos fueron trasladados a la comisaría y detenidos en flagrancia. La motivación del crimen aún no ha sido esclarecida, y la Policía Civil sigue investigando el caso bajo las figuras de feminicidio e intento de ocultación de cadáver. Los familiares describen a Julia como una joven dedicada y querida, cuyo principal motor era ofrecer una vida mejor a su pequeño hijo.