VI ALGO EN EL CIELO CUANDO MÁS LO NECESITABA

VI ALGO EN EL CIELO CUANDO MÁS LO NECESITABA
Porque cuando finalmente llegué a mi auto, agotado y desesperado por volver a casa, encontré un aviso de desalojo pegado en mi puerta.
Me quedé mirándolo, con el cerebro demasiado cansado para procesarlo. El alquiler se había retrasado, claro, pero pensé que tenía más tiempo. Al parecer no. En tres semanas, no tendría adónde ir.
Me senté en mi auto, agarrando el volante, sintiéndome total y absolutamente derrotado.
Y entonces, algo me hizo mirar hacia arriba.
El cielo había estado nublado todo el día, pero en ese momento apareció el sol. Y allí mismo, enmarcada por la luz, había una figura. Una forma familiar e inconfundible: túnica larga y brazos extendidos.
¿Jesús?
Busqué a tientas mi teléfono, con manos temblorosas, y tomé una foto.
Quizás eran solo las nubes. Quizás era solo un efecto de la luz. Pero en ese momento, no me importó.