Una mujer de 300 kilos perdió peso para ser madre: hoy pesa solo 64 kg y cría a 3 hijos

Esta mujer llegó a pesar 300 kg a los 31 años Debido a su sobrepeso, no podía quedar embarazada ni tener hijos, así que tuvo que bajar de peso . En cinco años, perdió casi 230 kg e inmediatamente se convirtió en madre de tres hijos .
El primer comentario mostró su aspecto después de perder peso, así como fotos de sus hijos.
En 2012, Melissa ostentaba el infame título de la mujer más pesada del mundo. Tenía solo 31 años y su peso alcanzaba casi los 300 kg. Soñaba con ser madre, pero se sentía prisionera de su propio cuerpo.

Cada movimiento le costaba un esfuerzo enorme. Apenas podía mover las piernas y se dio cuenta de que pronto no podría caminar.
En su juventud, Melissa nunca imaginó que se convertiría en la mujer más pesada del mundo.
Ni siquiera recordaba estar delgada. Desde pequeña, la comida había sido su consuelo y alegría. Sus padres la consentían sin pensar en las consecuencias de esta permisividad.
A los 18 años, Melissa ya pesaba 120 kg. Pero en aquel entonces, no le parecía un problema: se mantenía activa, feliz y rodeada de amigos. Además, los hombres la apreciaban y la sentían atractiva.

A los 22 años conoció a Chris. Él la amaba de verdad, y su sobrepeso no le preocupaba. Para entonces, Melissa ya pesaba 150 kg. Se casaron rápidamente, soñando con una familia numerosa.
Pero pasaron años sin embarazo. Los médicos fueron unánimes: con ese peso, no podría quedar embarazada ni llevar un embarazo a término.
Fue un shock para Melissa. Se dio cuenta de que ya no podía seguir en ese cuerpo. Tras mucha deliberación, decidió operarse: los cirujanos le extirparon parte del estómago.

Cuando Melissa despertó de la anestesia, experimentó una extraña sensación: por primera vez en su vida, no tenía hambre. El tamaño de sus porciones se redujo drásticamente: en cada comida, solo podía comer 100 mililitros, y a menudo incluso dejaba sobras.
Su peso comenzó a bajar rápidamente. En tres años, Melissa perdió 200 kg, y luego otros 30 kg en los dos años siguientes. En total, perdió 230 kg y alcanzó la increíble cifra de 62 kg.

Todo cambió. Aprendió a amarse a sí misma de una manera nueva. Logró recuperar su salud y, lo más importante, Melissa fue madre. Tres veces. Su sueño se hizo realidad.
Esta increíble historia ha inspirado a muchas personas. En su honor, se creó un proyecto de apoyo a la adicción a la comida, que ha ayudado a decenas de personas con sobrepeso a superar sus miedos y enfermedades, y a comenzar una nueva vida.