Sexo oral: enfermedades que los hombres deben conocer antes de practicarlo

El sexo oral forma parte de la vida sexual de muchas parejas y, aunque suele considerarse una práctica de menor riesgo que otras formas de contacto sexual, también puede transmitir infecciones de transmisión sexual (ITS). Por eso, los hombres que disfrutan recibir sexo oral deben conocer cuáles son los posibles riesgos y qué medidas pueden ayudar a reducirlos.
El riesgo depende de diferentes factores, como la presencia de una infección en la boca o garganta de la pareja, heridas, llagas, sangrado de encías o lesiones en los genitales. Además, algunas ITS pueden estar presentes sin producir síntomas visibles, por lo que una persona puede transmitir una infección sin saber que la tiene.
¿Qué enfermedades pueden transmitirse mediante el sexo oral?
Una de las principales preocupaciones son las infecciones de transmisión sexual, algunas de las cuales pueden pasar de la boca o garganta a los genitales.
Virus del papiloma humano (VPH)
El VPH puede transmitirse mediante el contacto sexual, incluido el sexo oral. Existen muchos tipos de este virus y algunos pueden provocar verrugas genitales, mientras que determinados tipos de alto riesgo están relacionados con diferentes tipos de cáncer.
La mayoría de las infecciones por VPH desaparecen por sí solas gracias al sistema inmunitario, pero algunas pueden persistir durante años. La vacunación contra el VPH es una de las principales herramientas de prevención y puede ser recomendada tanto para hombres como para mujeres según la edad y las circunstancias individuales.
Herpes, gonorrea y sífilis
El herpes simple puede transmitirse mediante contacto directo con una lesión o incluso cuando no existen lesiones evidentes. Puede causar ampollas, úlceras, ardor o dolor, aunque algunas personas no presentan síntomas.
La gonorrea también puede afectar la garganta y transmitirse durante el sexo oral. En algunos casos provoca dolor de garganta, pero muchas infecciones pueden pasar desapercibidas.
La sífilis puede transmitirse mediante contacto con una lesión infecciosa presente en la boca, los genitales u otras zonas. Una lesión puede ser pequeña y pasar fácilmente desapercibida.
¿El VIH puede transmitirse por sexo oral?
El riesgo de transmisión del VIH mediante sexo oral es mucho menor que mediante sexo vaginal o anal, pero no debe confundirse con riesgo absolutamente nulo. La presencia de sangre, heridas abiertas, úlceras o lesiones en la boca puede aumentar las posibilidades de exposición.
Por esta razón, cuando existe preocupación por una posible exposición, es importante consultar con un profesional sanitario para determinar si se necesita una prueba de ITS u otra medida preventiva.
¿Cómo pueden los hombres reducir el riesgo?
La prevención comienza con conocer el estado de salud sexual de la pareja y mantener una comunicación abierta. Utilizar condón durante el sexo oral puede disminuir considerablemente la posibilidad de transmisión de varias ITS.
También es recomendable evitar el contacto sexual cuando existen llagas, heridas, ampollas o sangrado en la boca o en los genitales. Las revisiones médicas y las pruebas de ITS son especialmente importantes cuando una persona tiene nuevas parejas sexuales o ha tenido una exposición que considera de riesgo.
Otra medida importante es mantener las vacunas recomendadas, especialmente la vacuna contra el VPH y, cuando corresponda, la vacuna contra la hepatitis B.
¿Cuándo acudir al médico?
Después de una posible exposición, no es necesario esperar a que aparezcan síntomas para buscar orientación. Algunas ITS no producen síntomas, pero aun así pueden transmitirse a otras personas.
Se debe prestar atención a señales como llagas genitales, ampollas, secreciones inusuales, ardor al orinar, verrugas, inflamación, dolor persistente o lesiones en la boca. Sin embargo, la ausencia de estos síntomas no garantiza que no exista una infección.
En definitiva, disfrutar del sexo oral no significa ignorar la salud sexual. Con protección, comunicación, vacunación y pruebas médicas cuando sean necesarias, es posible reducir considerablemente el riesgo de contraer o transmitir infecciones. La información correcta es una de las mejores herramientas para tomar decisiones responsables y cuidar tanto la salud propia como la de la pareja.