“Pensó que él podría cambiar”: víctima baleada ante sus hijos no resiste tras pasar días internada luchando por su vida

La mañana de este miércoles, 18 de marzo de 2026, en Volta Redonda, estuvo marcada por un silencio pesado y una indignación que desbordaba en las vestiduras de quienes asistieron al sepelio de Daiane Menezes dos Santos Reis.
Con solo 36 años, Daiane vio su trayectoria interrumpida tras una batalla hercúlea de 55 días en una unidad hospitalaria, intentando sobrevivir a las secuelas de seis disparos de arma de fuego que la alcanzaron en enero de este año.
El escenario del velorio en el Portal da Saudade no fue solo de Q.E.P.D., sino de una protesta silenciosa y potente, donde amigos y familiares vestían camisetas con la frase: “No fue sorpresa, fue negligencia”, un resumen doloroso de un sistema que, a pesar de los múltiples alertas y registros, permitió que la tragedia se consumara de forma previsible.
La historia de Daiane es un retrato cruel y didáctico del ciclo de violencia doméstica que asola al país. El sospechoso del crimen es su excompañero, un policía militar del estado de São Paulo, que ya acumulaba un historial preocupante.
El agresor había sido detenido en julio de 2025 y liberado en noviembre del mismo año después de que la víctima se retractara en la audiencia, un comportamiento frecuente en mujeres que buscan creer en el cambio de su pareja o que sufren presiones psicológicas.
Para la abogada de la familia, la libertad concedida al agresor fue el preludio de lo que ocurrió frente a los hijos de la pareja, transformando la esperanza de reconciliación en un acto de violencia física irreversible.
La delegada Juliana Montes, de la Comisaría Especializada de Atención a la Mujer de Volta Redonda, fue enfática al clasificar el feminicidio como el ápice de la violencia patriarcal que se ejerce sobre los cuerpos femeninos.
Con el fallecimiento de la víctima este martes, el expediente fue oficialmente alterado de tentativa a feminicidio consumado, lo que aumenta el rigor de las sanciones que el agente público debe enfrentar.
Mientras el sospechoso permanece detenido en el Presidio Militar Romão Gomes, en São Paulo, y enfrenta procedimientos administrativos internos de la corporación paulista, la comunidad intenta procesar el dolor de una pérdida que podría haber sido evitada.
La nota oficial de la DEAM-VR no solo expresó solidaridad, sino que sirvió como un manifiesto contra la indiferencia social, reforzando que el acogimiento y la vigilancia institucional son las únicas herramientas capaces de interrumpir estos desenlaces.