MÃE tira vida do seu filho após descobrir que ele é …Ver más

La desaparición del niño Rafael Mateus Winques, de 11 años, movilizó a autoridades y residentes de la ciudad de Planalto, en Rio Grande do Sul. El caso cobró nuevos rumbos cuando la madre del niño, Alexandra Dougokenski, confesó a la policía haber sido responsable por la muerte de su hijo.

La confesión ocurrió durante su declaración ante las autoridades, tras cerca de diez días de búsquedas por el niño.

La investigación continúa

De acuerdo con la declaración registrada por la policía, Alexandra relató que administró dos comprimidos de Diazepam a su hijo durante la madrugada. Según la versión presentada por ella, la intención era hacer que el niño durmiera.

Tras la ingestión del medicamento, la mujer afirmó haber notado cambios en el estado físico del niño, como la boca morada y las manos frías, señales que indicarían el agravamiento del cuadro.

Circunstancias de la muerte

Aún según el relato de la madre, el niño habría muerto algunas horas después de ingerir el medicamento. La versión fue registrada por las autoridades y pasó a integrar el proceso de investigación sobre las circunstancias del caso en este escenario de Q.E.P.D..

La policía inició el análisis de las informaciones presentadas para esclarecer la dinámica completa de lo ocurrido.

Ocultación del cuerpo

En su declaración, Alexandra afirmó que retiró el cuerpo de su hijo del cuarto y utilizó una cuerda para arrastrarlo fuera de la habitación. Según ella, la acción fue realizada de forma que no llamara la atención de otras personas que estaban en la residencia.

El cuerpo del niño fue colocado dentro de una caja de cartón y llevado hasta el garaje de una casa vecina, localizada a pocos metros de la residencia de la familia.

Participación de terceros

Durante la investigación, la mujer fue cuestionada sobre la posible participación de otras personas en el crimen. Ella afirmó que actuó sola en todas las etapas, desde la administración del medicamento hasta la ocultación del cuerpo.

En el momento de los hechos, el medio hermano de Rafael, de 17 años, estaba en un cuarto al lado de la residencia, pero, según el relato de la madre, no se habría dado cuenta de lo que sucedió.

Próximos pasos

Tras confesar el crimen, Alexandra llevó a los policías hasta el lugar donde el cuerpo había sido escondido, lo que permitió finalizar las búsquedas por el niño. Con la confirmación del hecho, la Justicia decretó la prisión de la sospechosa.

La mujer fue trasladada a una unidad penitenciaria en la ciudad de Guaíba y debería prestar una nueva declaración ante las autoridades, manteniendo la versión presentada inicialmente durante la investigación.