La Policía Civil de Minas Gerais reveló detalles impactantes sobre el asesinato de Rosilene Pedrão da Silva Pereira, de 52 años, muerta a manos de su propio hijo en Campo Belo, en el sur de Minas. Q.E.P.D.

El crimen, ocurrido el pasado domingo 5 de abril de 2026, fue motivado por una discusión fútil relacionada con el pago de una factura de energía eléctrica. Este representa el décimo feminicidio registrado en la región en lo que va del año.
Según la declaración de Jorge Miguel da Silva, de 27 años, el conflicto comenzó porque él supuestamente le había entregado el dinero de la factura de luz a su madre, pero el suministro terminó siendo cortado por falta de pago.
Jorge alegó que, durante la pelea, Rosilene le habría dado una bofetada en el rostro frente a su nieto. Tras llevarse a su propio hijo del lugar, regresó a la residencia y le propinó un golpe fatal en el cuello a su madre.
La investigación apunta a que el crimen fue premeditado: un comerciante local entregó a la policía un hacha que Jorge llevó para afilar con urgencia poco antes del asesinato.
El cuerpo de Rosilene fue escondido en el fondo de la casa donde ambos vivían, en el barrio Arnaldos, y allí permaneció durante tres días. Para encubrir el rastro del crimen, Jorge Miguel llegó incluso a registrar una denuncia por desaparición el martes (7 de abril).
“La versión presentada por el hijo fue un intento de despistar a los investigadores. Aunque Rosilene había enfrentado problemas en el pasado, ella se encontraba bien y estaba bajo tratamiento en los últimos días”, afirmó la delegada Rafaela Santos Franco (Deam).
La farsa se desmoronó cuando los peritos encontraron manchas de sangre en el inmueble y ropas de la víctima escondidas en bolsas de basura. Testigos también relataron que Rosilene ya había sido agredida por su hijo anteriormente e incluso había acudido a la comisaría para denunciarlo.