Coge un pañuelo antes de leer la historia del milagro de Little Parker.

Coge un pañuelo antes de leer la historia del milagro de Little Parker.
Creas o no en milagros, la historia de Parker Grelecki, de Georgia, es sin duda un hermoso ejemplo de uno que podría ser cierto.

El viaje del pequeño Parker es, tal como lo describe su padre, un viaje de amor incondicional.
Parker nació en 2008 con hidrocefalia, una enfermedad que provoca una acumulación anormal de líquido en el cerebro.
Para Parker, eso significaba que su cerebro constituía sólo el cinco por ciento de su cráneo, en comparación con el 90 a 95 por ciento que se encuentra en los bebés normales.

El personal del hospital advirtió a sus padres que se prepararan para lo peor, pero pronto se hizo evidente que su pequeño no estaba dispuesto a rendirse…
La mayoría de los padres utilizan el viejo dicho: “No nos importa si es niño o niña, lo único que queremos es que el bebé esté sano”.
Lamentablemente, no todos los padres tienen el lujo de criar a un niño sano; basta con preguntarles a Crysie y Ryan Grelecki, de Marietta, Georgia.

En 2008, estaban eufóricos al descubrir que Crysie estaba embarazada. Pero a las 20 semanas de embarazo, los padres recibieron una noticia devastadora durante una de las primeras ecografías.
La enfermera notó que su hijo nonato, Parker, tenía la cabeza más grande de lo normal. Comprendió de inmediato que algo andaba mal y pidió ayuda.
La situación de Parker era grave y alarmante, coincidieron todos los médicos que examinaron sus ecografías.