Alerta: tormentas se acercan a varios estados tras

El Sistema de Tecnología y Monitoreo Ambiental de Paraná (Simepar) confirmó este lunes, 10 de noviembre de 2025, la ocurrencia de tres tornados en el estado durante las fuertes tormentas que alcanzaron la región central en la noche del pasado viernes, día 7. Las ciudades afectadas fueron Rio Bonito do Iguaçu, Guarapuava y Turvo, donde los equipos de meteorólogos, bomberos y técnicos realizaron análisis en tierra y mediante radares y sobrevuelo. El fenómeno más intenso se registró en Rio Bonito do Iguaçu, donde el tornado alcanzó la categoría F3 en la escala Fujita, con vientos estimados entre 300 y 330 km/h, provocando gran destrucción en la zona urbana y rural del municipio.

Según el Simepar, las condiciones atmosféricas eran extremadamente favorables para la formación de tormentas severas. El alto nivel de calor y humedad, aliado a la inestabilidad y al cambio en la dirección de los vientos en diferentes altitudes, creó el ambiente ideal para el surgimiento de los tornados. Los meteorólogos destacaron que el fenómeno fue precedido por una supercélula —un tipo raro y muy peligroso de tormenta capaz de generar tornados violentos y duraderos. En Rio Bonito do Iguaçu, diversas casas perdieron sus techos, estructuras metálicas quedaron retorcidas y árboles fueron arrancados por la fuerza del viento, dejando un rastro de destrucción impresionante.

El equipo técnico del Simepar utilizó datos de radares meteorológicos de Cascavel e imágenes captadas por residentes para identificar los tornados. Además, un sobrevuelo fue realizado por un meteorólogo en colaboración con ingenieros del Cuerpo de Bomberos para mapear los daños y confirmar las áreas afectadas. El trabajo de campo fue esencial para la clasificación precisa de cada tornado, ya que el análisis visual de los daños permite determinar la intensidad de los vientos y, en consecuencia, la categoría en la escala Fujita, que varía de F0 a F5.

En Guarapuava, el tornado ocurrió especialmente en la región del distrito de Entre Ríos. Fue clasificado como F2, con vientos de aproximadamente 250 km/h. Aunque menos intenso que el de Rio Bonito do Iguaçu, el fenómeno también causó daños expresivos, destruyendo construcciones rurales, derribando árboles de gran porte y afectando propiedades agrícolas. Los habitantes relataron momentos de pánico por el ruido ensordecedor de los vientos y la rapidez con que el cielo se oscureció, volviendo la tarde similar a una noche.

El municipio de Turvo, ubicado al sur de la zona urbana central, también fue alcanzado por un tornado de categoría F2, con vientos estimados en 200 km/h. Según los levantamientos preliminares, varias propiedades rurales sufrieron perjuicios, con galpones destrozados y plantaciones enteras devastadas. La Defensa Civil y el Cuerpo de Bomberos actuaron rápidamente para aislar áreas de riesgo y auxiliar a las familias sin hogar. En todas las ciudades afectadas, los equipos de rescate y voluntarios se han movilizado para atender tanto a los residentes como a los animales que quedaron heridos o sin refugio tras el desastre.

Las autoridades locales reforzaron los pedidos de solidaridad a la población paranaense, especialmente para ayudar a los habitantes de Rio Bonito do Iguaçu, el municipio más afectado. Puntos de recolección de donaciones fueron instalados en cuarteles del Cuerpo de Bomberos de diversas ciudades del estado. Entre los artículos más necesarios están ropa, alimentos no perecederos, productos de higiene, alimento para animales y materiales de construcción. La movilización de voluntarios e instituciones ha sido un alivio para quienes lo perdieron todo durante el evento climático extremo.

El Simepar informó que otras ocurrencias sospechosas de tornados siguen en análisis. Relatos e imágenes de residentes de otras regiones del estado están siendo evaluados para verificar si hubo la formación de más vórtices durante la tormenta del viernes. Las investigaciones involucran el cruce de datos de radares, imágenes de satélite y registros en video enviados por la población, además de la observación directa de los daños en campo.

Meteorólogos afirman que episodios como este, con múltiples tornados en el mismo día, son raros en Paraná, pero pueden ocurrir cuando hay una combinación de factores meteorológicos muy específicos. El calentamiento intenso del aire, el alto nivel de humedad y las corrientes de viento en diferentes capas de la atmósfera crean las condiciones ideales para la formación de supercélulas. Este tipo de tormenta se caracteriza por un núcleo rotativo, conocido como mesociclón, que puede generar tornados de gran intensidad y causar destrucción a gran escala.

En medio de la tragedia, habitantes relataron escenas de solidaridad y valentía. Muchos ayudaron a vecinos a refugiarse durante el momento más crítico y, tras el paso del tornado, se unieron para rescatar heridos y limpiar los escombros. Equipos veterinarios voluntarios también se desplazaron hasta Rio Bonito do Iguaçu para atender a animales domésticos y de cría afectados. La fuerza de las comunidades locales ha sido un factor esencial para el inicio de la reconstrucción y para el apoyo emocional de las familias afectadas.

El gobierno del estado acompaña de cerca la situación y debe anunciar medidas de emergencia para apoyar a los municipios afectados. La previsión del tiempo indica que las condiciones climáticas deben estabilizarse en los próximos días, reduciendo el riesgo de nuevas tormentas severas. Aun así, el Simepar alerta a la población a mantenerse atenta a los pronósticos meteorológicos y a los avisos oficiales, especialmente en períodos de calor y alta humedad, cuando hay mayor probabilidad de formación de tormentas intensas y tornados en el territorio paranaense.