Identificado querido psicólogo que murió en un vuelco en SC

Los graves accidentes de tránsito continúan siendo una realidad preocupante en las carreteras brasileñas, arrebatando vidas de forma repentina y afectando profundamente a familias enteras. En la noche del jueves, 30 de octubre, se registró un nuevo episodio de esta triste estadística en São Lourenço do Oeste, en el Oeste de Santa Catarina.
El psicólogo Mauricio Sygel, de 32 años, perdió la vida después de que el coche que conducía volcara y saliera de la carretera en el Contorno Viario Armindo Echer, en el barrio Perpetuo Socorro. El impacto fue tan fuerte que el conductor fue expulsado del vehículo y encontrado a unos diez metros del automóvil, ya sin signos vitales.
Según información del Cuerpo de Bomberos Militar, el coche quedó volcado sobre el techo en una calle secundaria, y las causas del accidente aún serán investigadas. La Policía Militar aisló el lugar hasta la llegada del Instituto General de Pericias (IGP), responsable de la retirada del cuerpo y demás procedimientos técnicos.
Natural de Francisco Beltrão (PR), Mauricio era hijo de empresarios y actuaba como psicólogo en la Hope Clínica Especializada, donde era admirado por colegas y pacientes por su sensibilidad y dedicación.
La clínica lamentó la pérdida en una emotiva nota, destacando la trayectoria del profesional como “marcada por el cuidado, la escucha y la empatía”. Amigos y familiares también expresaron profunda conmoción en las redes sociales. Muchos recordaron cuánto Mauricio se dedicaba a la misión de promover el bienestar y el equilibrio emocional de las personas.
Su mirada acogedora y la manera gentil con la que trataba a todos a su alrededor fueron recordadas como marcas de una vida que, aunque interrumpida precozmente, dejó un legado de amor y humanidad.
El velorio de Mauricio Sygel fue realizado en la Capilla Cristo Resucitado, en Francisco Beltrão, reuniendo a una multitud de amigos y pacientes en un clima de emoción y gratitud. Su partida refuerza una alerta que se repite: el cuidado en el tránsito es esencial, porque detrás de cada volante hay una vida, una historia y personas que esperan el regreso de quien aman.