La policía encuentra 6 cuerpos abandonados dentro de un coche en una carretera de Río de Janeiro y las investigaciones continúan

Tras un fin de semana de intensos tiroteos, una escena impactante marcó la Zona Oeste de Río de Janeiro este martes 30 de septiembre. Seis cuerpos fueron encontrados dentro de un coche abandonado en la Estrada dos Bandeirantes, en Curicica.

Ante esto, la policía sospecha que la masacre está relacionada con la guerra entre facciones de la región. Las fuentes son de la Policía Militar, que fue llamada al lugar. Agentes del 18º BPM (Jacarepaguá) localizaron el vehículo y confirmaron la presencia de los seis cuerpos en su interior.

Según la Policía Civil, las víctimas ya fueron identificadas y, en declaraciones, fueron señaladas como miembros de la facción Comando Vermelho. Con la noticia del hallazgo, la escalada de violencia en Curicica y sus alrededores volvió a llamar la atención.

En los últimos días, la región ha sido escenario de enfrentamientos entre facciones rivales. El pasado domingo, un tiroteo en la comunidad Dois Irmãos fue tan intenso que se pudo escuchar a 4 kilómetros de distancia, en la zona de Barra Olímpica.

La víspera del descubrimiento de los cuerpos, el lunes, la policía ya había realizado una gran operación en la región. Agentes civiles, militares y del Ministerio Público arrestaron a 17 personas en Cidade de Deus y Gardênia Azul.

Las acciones se llevaron a cabo para frenar la expansión territorial del Comando Vermelho, lo que provocó represalias del narcotráfico. Desde la mañana del martes, la zona donde se encontró el coche fue aislada para el trabajo pericial de la Policía Civil.

El caso fue remitido a la Delegación de Homicidios de la Capital, que ahora tiene la misión de confirmar la identidad oficial de las víctimas y su posible vínculo con el crimen organizado.

Por el momento, la Policía Civil investiga si la masacre es una consecuencia directa de los recientes enfrentamientos o de la operación policial del lunes. El hallazgo de los seis cuerpos en plena Estrada dos Bandeirantes eleva la tensión en Río de Janeiro.