Terremoto de magnitud 7,5 sacudió el pasaje de Drake y activó protocolos de emergencia

Un sismo de magnitud 7,5 generó preocupación en la zona austral del continente americano tras registrarse en el pasaje de Drake, un estrecho marítimo que conecta el Atlántico con el Pacífico y separa el extremo sur de Sudamérica de la península Antártica.
La región es conocida por su fuerte actividad geológica y por ser uno de los puntos de navegación más desafiantes del planeta debido a la fuerza de sus corrientes y vientos.
De acuerdo con el Centro Sismológico de Chile, aunque el movimiento fue catalogado como de “mediana intensidad”, su localización en pleno océano, cerca de áreas costeras y bases científicas, hizo necesario activar de inmediato los protocolos de seguridad y monitoreo.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) detalló que el terremoto ocurrió a las 23:16 hora local, con una profundidad aproximada de 10 kilómetros. El evento fue registrado por estaciones científicas tanto en la región de Magallanes como en distintas bases de investigación antárticas, lo que permitió un rápido seguimiento de la situación.

Ante la magnitud del sismo, el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile declaró un “estado de precaución por riesgo de tsunami”. Esta medida preventiva incluyó la recomendación de abandonar las playas y sectores costeros en áreas cercanas al epicentro, particularmente en el territorio antártico chileno. Además, el Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres activó el Sistema de Alerta de Emergencias (SAE) para difundir advertencias a la población y a las comunidades científicas asentadas en la zona.

El epicentro fue localizado a unos 710 kilómetros al sur de Ushuaia, Argentina, y a 258 kilómetros de la Base Presidente Eduardo Frei Montalva, ubicada en la isla Rey Jorge, uno de los principales puntos de presencia chilena en la Antártida.
La preocupación inicial se centró en ciudades y localidades como Punta Arenas, Puerto Natales y Puerto Williams, además de instalaciones estratégicas en islas australes y en el continente antártico. Sin embargo, horas más tarde, las autoridades confirmaron que no se registraron víctimas ni daños materiales significativos, y que la alerta de tsunami fue levantada tras descartarse la formación de olas peligrosas.

Los especialistas recordaron que, luego de un sismo de gran magnitud, es común la aparición de réplicas. El USGS indicó que estos movimientos secundarios corresponden a reajustes en la falla que originó el evento principal, y aunque suelen ser de menor fuerza, en algunos casos pueden sentirse a cientos de kilómetros de distancia.
El pasaje de Drake, además de ser un punto clave para la navegación internacional, es también una de las zonas más activas en términos geológicos debido al choque de las placas tectónicas que interactúan en el área. Este fenómeno explica la frecuencia de movimientos sísmicos y el alto nivel de vigilancia constante que mantienen tanto Chile como Argentina junto con organismos científicos internacionales.
En esta oportunidad, la rápida respuesta de los sistemas de emergencia y la coordinación entre distintas instituciones permitió controlar la situación sin mayores consecuencias. No obstante, los expertos insistieron en que la región continuará siendo un territorio de riesgo sísmico y que los protocolos de prevención seguirán siendo fundamentales para resguardar tanto a la población como a las bases científicas que operan en la Antártida.
El terremoto del pasaje de Drake se suma a la larga lista de eventos telúricos que recuerdan la vulnerabilidad de los territorios cercanos a los extremos del continente, pero también resalta la importancia de la ciencia, la prevención y la cooperación internacional frente a fenómenos naturales inevitables.