Por qué los perros olfatean ciertas zonas de las personas

La razón por la que los perros olfatean ciertas zonas de las personas
Quienes conviven con perros probablemente han vivido alguna vez una situación curiosa: el animal se acerca a una persona y comienza a olfatearla insistentemente, incluso en zonas donde este comportamiento puede resultar incómodo para los humanos.
Aunque muchas personas interpretan esta conducta como una falta de educación del perro, desde el punto de vista animal existe una explicación mucho más sencilla. Los perros utilizan principalmente el olfato para investigar el mundo que los rodea.
Para ellos, acercarse y oler a otra persona puede proporcionar información que nosotros simplemente no somos capaces de detectar. Esto ocurre porque su sistema olfativo es extraordinariamente sensible a diferentes sustancias químicas presentes en el ambiente y en el cuerpo.
Por eso, cuando un perro se aproxima de esta manera, normalmente no está intentando incomodar a nadie. Está utilizando una de sus herramientas sensoriales más importantes para obtener información.
El olfato es fundamental para los perros
Los seres humanos dependemos enormemente de la vista y el lenguaje para reconocer a otras personas y comprender nuestro entorno. Los perros, en cambio, dependen mucho más del olfato.
Un perro puede pasar varios minutos investigando un árbol, una prenda de vestir, el suelo o incluso el lugar donde estuvo anteriormente otro animal.
Para nosotros podría parecer que simplemente está oliendo algo sin importancia. Para el perro, sin embargo, ese olor puede contener numerosas señales.
Esta capacidad explica por qué también muestran tanto interés cuando conocen a una persona por primera vez.
¿Por qué se acercan a determinadas partes del cuerpo?
El cuerpo humano produce constantemente olores naturales procedentes del sudor y otras secreciones. Algunas zonas poseen una mayor concentración de glándulas responsables de producir sustancias que contribuyen al olor corporal.
Cuando un perro intenta acercarse a esas áreas, normalmente está siguiendo los olores que resultan más interesantes para su sistema olfativo.
No existe en el animal la misma interpretación social que hacemos los seres humanos sobre determinadas partes del cuerpo.
Para el perro se trata principalmente de una fuente intensa de información olfativa.
No es un comportamiento exclusivo hacia las mujeres
Existe una creencia bastante extendida en redes sociales según la cual los perros realizan este comportamiento principalmente con mujeres. Sin embargo, pueden mostrarlo tanto con hombres como con mujeres.
Lo que cambia es la intensidad de los olores corporales y el interés particular que estos despierten en cada animal.
Factores como haber realizado ejercicio, utilizar determinados productos personales, convivir con otros animales o simplemente presentar un olor desconocido pueden hacer que una persona resulte especialmente interesante para un perro.
Los perros reconocen a las personas mediante el olor
El olor también desempeña un papel importante en la manera en que los perros reconocen individuos conocidos.
Un perro familiarizado con una persona puede identificar su olor y asociarlo con experiencias anteriores. Esto forma parte de la razón por la cual algunos animales reaccionan inmediatamente cuando una persona conocida regresa a casa.
También explica por qué una prenda utilizada por su dueño puede resultar especialmente interesante para una mascota.
La prenda conserva numerosas moléculas relacionadas con el olor corporal de esa persona.
¿Pueden notar cambios en nuestro olor?
Sí. El olor corporal humano no permanece exactamente igual durante todo el tiempo.
La actividad física, la alimentación, productos cosméticos, medicamentos, cambios hormonales y diferentes condiciones ambientales pueden modificar las sustancias presentes en nuestro olor.
Un perro puede percibir diferencias que pasan completamente inadvertidas para nosotros.
Esto no significa que cada vez que un perro olfatea insistentemente a alguien haya detectado una enfermedad o algún problema oculto. Esa conclusión no puede obtenerse únicamente observando el comportamiento cotidiano de una mascota.
¿Un perro puede detectar enfermedades?
Esta pregunta ha despertado un considerable interés científico. Existen investigaciones sobre perros especialmente entrenados para reconocer determinados compuestos asociados con ciertas condiciones médicas.
También existen perros de asistencia entrenados para responder ante situaciones específicas relacionadas con la salud de determinadas personas.
Sin embargo, esto es muy diferente de afirmar que cualquier perro doméstico puede diagnosticar una enfermedad simplemente oliendo a alguien.
Si una mascota comienza a prestar atención repetidamente a una parte específica del cuerpo, eso por sí solo no constituye un diagnóstico médico.
¿Por qué algunos perros lo hacen más que otros?
No todos los perros se comportan exactamente igual.
Algunos son especialmente curiosos y utilizan constantemente el olfato para investigar personas y objetos nuevos. Otros pueden mostrarse mucho más reservados.
La edad, socialización, experiencias anteriores, entrenamiento y personalidad individual pueden influir en la forma en que un perro interactúa con desconocidos.
Por eso es posible tener dos perros en una misma casa y observar comportamientos completamente diferentes cuando llega una visita.
Qué hacer si este comportamiento resulta incómodo
Aunque para el perro sea una conducta natural, no significa que las personas tengan que permitirla cuando les resulta incómoda.
El propietario puede enseñarle alternativas mediante entrenamiento y refuerzo positivo.
Por ejemplo, puede entrenarse al animal para sentarse cuando llega una visita y recompensarlo cuando mantiene una conducta tranquila.
También puede utilizarse una señal previamente aprendida para redirigir su atención antes de que se acerque demasiado a una persona.
Evita castigar al animal por investigar
Castigar físicamente a un perro por utilizar su olfato no es una solución recomendable. El objetivo debería ser enseñarle cuál es el comportamiento esperado.
Los perros necesitan explorar mediante el olfato. Lo apropiado es establecer límites cuando esa exploración invade el espacio personal de otras personas.
La educación constante permite que el animal continúe expresando comportamientos naturales mientras aprende normas adecuadas para convivir con humanos.
El lenguaje corporal también importa
Cuando un perro se acerca a una persona desconocida, conviene observar el resto de su comportamiento.
Una postura relajada, movimientos naturales y curiosidad tranquila no significan lo mismo que rigidez corporal, miedo evidente, gruñidos u otras señales de tensión.
Comprender el lenguaje corporal canino ayuda a evitar interpretaciones equivocadas y permite intervenir cuando el animal comienza a sentirse incómodo.
Una capacidad mucho más poderosa de lo que imaginamos
Para comprender este comportamiento hay que dejar momentáneamente de interpretar el mundo desde la perspectiva humana.
Nosotros reconocemos rápidamente un rostro. Los perros pueden obtener una enorme cantidad de información utilizando principalmente su nariz.
Por eso dedican tanto tiempo a olfatear durante los paseos y pueden interesarse especialmente por determinados objetos, animales o personas.
Lo que para nosotros parece solamente un olor puede representar para ellos una compleja colección de señales químicas.
Entonces, ¿por qué tu perro hace esto?
En la mayoría de las situaciones cotidianas, la explicación es bastante sencilla: está investigando.
Los olores corporales pueden llamar especialmente su atención y el perro se acerca directamente al lugar donde esas señales son más intensas.
No debe interpretarse automáticamente como una señal de enfermedad, embarazo u otra condición específica. Mucho menos puede utilizarse este comportamiento como sustituto de una evaluación médica.
Si la conducta resulta incómoda o excesivamente insistente, puede trabajarse mediante entrenamiento, redirección y refuerzo positivo.
Conclusión
Los perros perciben el mundo de una manera muy diferente a nosotros. Su extraordinario sentido del olfato explica muchas conductas que desde nuestra perspectiva pueden parecer extrañas.
Cuando un perro se acerca a olfatear ciertas zonas de una persona, normalmente está recopilando información mediante olores corporales naturales. Además, este comportamiento puede producirse tanto con hombres como con mujeres.
Entender esta diferencia permite interpretar mejor a nuestras mascotas y, al mismo tiempo, establecer límites adecuados para que la convivencia con otras personas resulte cómoda y respetuosa.