Autobús que transportaba trabajadores rurales vuelca y deja 39 personas her… Ver más

Un grave accidente que involucró el vuelco de un autobús que transportaba trabajadores rurales dejó un rastro de destrucción y movilizó a las fuerzas de rescate la noche de este sábado (9), en la MGC-367. El siniestro ocurrió en Diamantina, en la región Central de Minas Gerais, resultando en la muerte de una persona y dejando a otras 39 heridas.
El vehículo, que transportaba a los trabajadores desde Unaí con destino a Itamarandiba, perdió el control en el kilómetro 570, en el tramo sinuoso conocido como Serra do Gombô, terminando volcado de lado al margen de la carretera.
La operación de rescate fue descrita por las autoridades como extremadamente compleja, exigiendo una fuerza conjunta compuesta por el Cuerpo de Bomberos, el Samu, la Policía Militar, la Policía Civil y la Guardia Municipal, además de varias ambulancias de las redes municipales vecinas. Al llegar al lugar, los equipos encontraron una escena caótica, con víctimas atrapadas entre los hierros y otras dispersas por la banquina.
El esfuerzo coordinado fue esencial para la atención inmediata de los 40 ocupantes del autobús, garantizando que los casos más urgentes recibieran atención prioritaria en medio de la oscuridad y de las dificultades geográficas de la sierra.
Balance de las víctimas y dinámica de la atención
El balance oficial detalla la gravedad de lo ocurrido: además de la muerte confirmada en el lugar, cinco pasajeros fueron rescatados en estado grave, presentando riesgo inminente. Otras nueve personas sufrieron heridas de gravedad moderada, mientras que 25 víctimas tuvieron lesiones leves.
Todos los sobrevivientes fueron trasladados inicialmente al Servicio de Urgencias Santa Isabel, en Diamantina. En la unidad, los pacientes pasaron por una nueva evaluación clínica detallada y, según la necesidad de procedimientos especializados o quirúrgicos, fueron transferidos a hospitales de referencia en la región minera.
La logística para el traslado de las víctimas exigió rapidez, ya que el alto número de heridos graves podría sobrecargar el sistema de salud local. El trabajo de los equipos médicos y de los rescatistas se extendió durante toda la madrugada, priorizando la estabilización de quienes presentaban múltiples traumatismos derivados del impacto del vuelco.
La carretera permaneció completamente cerrada durante el rescate, aislando el tramo para que peritos y médicos pudieran actuar con la seguridad necesaria en una zona de visibilidad reducida y alto riesgo de nuevos accidentes.
Investigación y posibles causas del accidente
Las causas y circunstancias exactas del vuelco ya están siendo investigadas por la pericia técnica de la Policía Civil. Informaciones preliminares recogidas en el lugar y declaraciones iniciales sugieren que el autobús pudo haber presentado una falla catastrófica en el sistema de frenos mientras descendía el tramo de sierra.
Esta hipótesis se refuerza por la dinámica del accidente, en la que el conductor habría perdido la capacidad de reducir la velocidad en una zona de fuerte pendiente, culminando en la pérdida total del control del vehículo de gran tamaño.
El cierre total de la MGC-367 solo fue levantado después de la conclusión del trabajo pericial y de la remoción del autobús, que quedó severamente dañado. El episodio genera debate sobre el mantenimiento de los vehículos utilizados en el transporte de trabajadores rurales y la seguridad en las carreteras de Minas Gerais, especialmente en tramos de sierra conocidos por su historial de accidentes.
La investigación ahora se centrará en el análisis mecánico del autobús para confirmar si la falla en los frenos fue, de hecho, el factor determinante de la tragedia o si otros elementos, como las condiciones de la vía o el cansancio del conductor, también contribuyeron al desenlace fatal.