Ataúd cae del coche fúnebre y queda perdido en la carretera durante horas hasta…Ver más

Un episodio inusual y profundamente incómodo conmocionó a los habitantes del Norte de Minas Gerais. En la madrugada de un lunes, un ataúd que contenía el cuerpo de una anciana fue literalmente perdido en medio de una carretera, en el municipio de Mato Verde.

El vehículo perteneciente a una empresa funeraria — una camioneta Nissan Frontier de doble cabina y carrocería alargada — realizaba el traslado del cuerpo de la jubilada A. M. S., de 78 años. El trayecto preveía el desplazamiento desde la ciudad de Montes Claros hasta el municipio de Espinosa, ubicado en el extremo norte del estado, casi en la frontera con Bahía.

El incidente ocurrió alrededor de las 3 de la madrugada, a la altura del kilómetro 72 de la carretera estadual MG-122, en las proximidades de una gomería local. Al pasar por un reductor de velocidad (lomo de burro), el vehículo funerario sufrió un fuerte impacto mecánico.

Como consecuencia del sacudón, el sistema de cierre de la tapa trasera de la camioneta se rompió, haciendo que el ataúd se deslizara y cayera directamente sobre el pavimento. Dentro de la camioneta, además del conductor contratado, viajaban una hija de la anciana fallecida y un amigo cercano de la familia. Debido a la oscuridad de la madrugada y al aislamiento acústico de la cabina, ninguno de los tres ocupantes percibió el momento exacto de la caída.

Sin notar la ausencia de la carga, el conductor continuó el viaje normalmente, recorriendo más de 56 kilómetros hasta llegar al destino final, en Espinosa. Solo en el momento del desembarque en la ciudad el equipo constató, con asombro, que la tapa trasera del automóvil estaba completamente abierta y que el ataúd había desaparecido a lo largo del trayecto. El conductor decidió regresar de inmediato por la misma carretera para intentar rehacer el recorrido y localizar el féretro.

El rescate del cuerpo y las explicaciones de la empresa

Antes del regreso del empleado, conductores y habitantes que transitaban por el tramo de Mato Verde vieron el ataúd en la carretera y avisaron inmediatamente a la Policía Militar. Los agentes registraron el informe policial y notificaron a la empresa funeraria responsable, con sede en Espinosa. A pesar del enorme susto y de la vergüenza causada a los familiares, el cuerpo de la jubilada, que había fallecido al final de la tarde del domingo en un hospital de Montes Claros, fue recuperado y sepultado en el cementerio municipal de Espinosa en la tarde de ese mismo lunes.

El caso generó gran indignación entre los familiares de la anciana. Un pariente incluso llamó a la gerencia de la funeraria en tono de fuerte reclamo, señalando negligencia y descuido en la conducción del traslado. Por otro lado, el propietario del establecimiento, Daniel Araújo Nicoletti, defendió al empleado y atribuyó el incidente a las pésimas condiciones de conservación de la MG-122. Según el empresario, la excesiva cantidad de baches en la carretera desgastó la estructura del vehículo, haciendo que el cierre cediera en el lomo de burro. Nicoletti también destacó que el ataúd estaba hecho de fibra de alta resistencia, garantizando que la integridad del cuerpo fue totalmente preservada.