Hijo mata a su propia madre después de que ella le prohibiera…

La conclusión de una investigación policial suele aportar respuestas, pero en el caso ocurrido en Três Lagoas (MS), lo que la investigación reveló fue un escenario de horror y cobardía familiar. Diez días después de la muerte de la psicóloga Simone Nascimento, de 46 años, la Policía Civil finalizó las labores e imputó a su hijo, Matheus Nascimento, de 24 años, por el delito de feminicidio.

El desenlace desenmascara una narrativa de suicidio forjada por el sospechoso en un intento de eludir su responsabilidad, transformando el luto de una comunidad en un clamor por justicia.


La farsa del suicidio y el relato de los testigos

El crimen, ocurrido el pasado 7 de abril, fue presentado inicialmente por Matheus como una tragedia autoinfligida. El joven condujo con el cuerpo de su madre en el coche hasta una Unidad de Pronta Atención (UPA) en Andradina, en el interior de São Paulo, alegando que Simone se habría arrojado del vehículo en movimiento durante el trayecto por una carretera de Mato Grosso do Sul. Sin embargo, la farsa empezó a desmoronarse en cuanto los investigadores de la Comisaría de Atención a la Mujer (DAM) comenzaron a contrastar su versión con la realidad de los hechos.

Testigos presenciales en la carretera MS-320 relataron escenas perturbadoras que contradecían totalmente la versión del hijo. Varios conductores vieron a Simone parada en la carretera, pidiendo auxilio y afirmando desesperadamente que estaba siendo agredida por su propio hijo.

Los relatos indican que Matheus la tomó del brazo y de la nuca, obligándola a regresar al vehículo antes de continuar el viaje. Otras personas llegaron a ver a la víctima gateando por la pista tras caer del coche; momentos de agonía que, sumados a la naturaleza de las lesiones encontradas en el cuerpo por el peritaje técnico, señalaron una muerte violenta causada por agresión y control, y no por un acto desesperado de la propia víctima.


Historial de violencia y el camino hacia la justicia

La investigación, liderada por la delegada Letícia Mobis, profundizó en el historial familiar y descubrió que el entorno doméstico ya estaba marcado por el miedo. Matheus, quien es usuario de drogas, ya había sido detenido en flagrante en 2022 por agredir a su madre. El día del crimen, se encontraba bajo el efecto de sustancias e inició una discusión en un rancho en la zona rural, motivado por el deseo impulsivo de conducir el coche hasta la ciudad, algo que Simone intentaba impedir para preservar la seguridad de ambos.

Actualmente, Matheus está preso en Andradina (SP). Irónicamente, su detención inmediata ocurrió porque llegó a la unidad de salud ebrio al volante y fue procesado por omisión de socorro. Con la investigación concluida, la Policía Civil de Mato Grosso do Sul solicita ahora su traslado a Três Lagoas para que responda por el feminicidio.

El caso será remitido al Ministerio Público (MPMS), que deberá formalizar la denuncia y solicitar la prisión preventiva al Poder Judicial. Para la sociedad, la imputación es el primer paso para que la memoria de Simone sea respetada y que la violencia que sufrió no termine en impunidad. El desenlace de este caso sirve como un recordatorio doloroso sobre la importancia de denunciar los ciclos de violencia antes de que alcancen un punto sin retorno.