AGORA: Alumnos Explotan Bomba Casera Dentro de Escuela de la Gran S…Ver más

La investigación sobre la explosión de un artefacto casero en el Ciep Lasar Segall, en Belford Roxo, tomó nuevos rumbos tras las recientes determinaciones de la Policía Civil de Río de Janeiro. Este domingo (10), la corporación aclaró que ninguno de los diez estudiantes heridos en el episodio fue responsable de introducir el material explosivo en la institución educativa.

La conclusión es resultado de un trabajo intensivo de la Delegación de la Niñez y Adolescencia Víctima (DCAV), que realizó entrevistas con todos los involucrados y análisis técnicos preliminares, descartando la hipótesis de que los jóvenes supieran de la peligrosidad del objeto o que hubieran planeado la detonación.

El incidente, ocurrido en la mañana del pasado viernes (8), causó pánico en el barrio Areia Branca. Según las informaciones recopiladas, el artefacto habría sido fabricado con tubos de PVC y pólvora negra, una mezcla típica de bombas caseras de alto impacto sonoro y físico.

La explosión ocurrió en el patio de la escuela después de una manipulación involuntaria: un estudiante encontró el objeto y se lo pasó a otro compañero que, por curiosidad o desconocimiento, lo arrojó al suelo, provocando la detonación inmediata.

El auxilio a las víctimas y el escenario de la escuela

El impacto de la bomba casera alcanzó a diez adolescentes, con edades entre 13 y 17 años. El escenario posterior a la explosión exigió una rápida respuesta de los equipos del Cuerpo de Bomberos y del Samu, que fueron llamados para brindar los primeros auxilios en el lugar. Las víctimas presentaban heridas causadas por esquirlas y por la onda expansiva, afectando principalmente brazos, piernas y rostro. Afortunadamente, pese al susto y al potencial de gravedad de un explosivo de este tipo, todas las heridas fueron consideradas leves por los equipos médicos.

Los estudiantes fueron trasladados al Hospital Municipal de Belford Roxo, donde pasaron por exámenes, curaciones y observación clínica. Todos recibieron el alta hospitalaria aún en la tarde del viernes, regresando con sus familias. Relatos de familiares refuerzan la tesis policial de inocencia de los jóvenes; según ellos, los adolescentes creyeron que se trataba de un objeto inofensivo abandonado en el patio. La rápida movilización de los organismos de salud fue esencial para estabilizar el estado de los alumnos y tranquilizar a la comunidad escolar, que quedó profundamente afectada por la vulnerabilidad del ambiente educativo.

Pericia técnica y los próximos pasos de la investigación

Ahora, el foco de las autoridades se dirige hacia el origen del material explosivo. El artefacto fue recogido por el Escuadrón Antibombas de la Coordinación de Recursos Especiales (Core) y será sometido a una pericia minuciosa para identificar la procedencia de los componentes químicos y la técnica de fabricación.

La investigación principal sigue bajo responsabilidad de la 54ª DP (Belford Roxo), que busca responder a la pregunta fundamental: ¿cómo una bomba de fabricación casera terminó dentro de un Centro Integrado de Educación Pública (Ciep)?

Los agentes de seguridad están analizando cuidadosamente las imágenes de las cámaras de vigilancia de la escuela y de los alrededores para identificar movimientos sospechosos en las horas previas al incidente. También se están realizando diligencias para determinar si el explosivo fue arrojado por encima de los muros de la institución o si hubo alguna falla en el control de acceso de terceros.

La Policía Civil reafirma su compromiso de identificar y castigar al verdadero responsable de la creación y abandono del artefacto, tratando el caso como una grave violación de la seguridad pública y un atentado contra el derecho a la protección de niños y adolescentes en el entorno escolar.