URGENTE: después de 14 años, la madre de Eliza Samudio finalmente confesó que… Ver másÚltima actualización: 24 ene. 2026

Quince años después de la desaparición y asesinato de Eliza Samudio, Brasil vuelve a enfrentarse a revelaciones capaces de cambiar el rumbo de las investigaciones. El exdelegado Jorge Lordello, conocido por su trabajo en casos de gran repercusión, rompió el silencio y afirmó tener información sobre dónde estarían los restos mortales de la modelo, cuyo cuerpo jamás fue encontrado.

En una entrevista para el pódcast presentado por la periodista Lisa Gomes, Lordello reveló que la joven podría estar enterrada en una zona de densa vegetación en la ciudad de Vespasiano, en Minas Gerais, región que, según él, sería plenamente conocida por Marcos Aparecido dos Santos, conocido como Bola, expolicía condenado por participación en el crimen.

“Yo sé dónde está, sé la ubicación”, dijo el exdelegado con tono firme, sugiriendo que Bola habría preparado el terreno con anticipación para ocultar el cuerpo, aprovechando su experiencia policial para evitar cualquier pista que condujera a las autoridades hasta el lugar.

Un crimen sin cuerpo que aún permanece en la memoria del país

El asesinato de Eliza Samudio, en 2010, marcó la crónica policial brasileña no solo por su brutalidad, sino también por el entramado que involucró a nombres conocidos, como el exarquero del Flamengo, Bruno Fernandes. Condenado como autor intelectual del crimen, Bruno cumple condena, pero hasta hoy persisten dudas y vacíos en la historia, principalmente porque el cuerpo de Eliza nunca fue localizado oficialmente.

Las investigaciones iniciales, dirigidas en ese entonces por el delegado Edson Moreira, concentraron búsquedas en extensas áreas de vegetación, sin éxito. Lordello explicó que, aunque hubo un esfuerzo significativo, la inmensidad del terreno dificultó cualquier hallazgo.

“El doctor Edson Moreira estuvo en la zona, pero es muy extensa, por eso el cuerpo no fue encontrado. Para mí, este cuerpo está enterrado en los bosques de la ciudad de Vespasiano”, reforzó Lordello, revelando su convicción sobre el paradero de los restos mortales.

Para el exdelegado, la desaparición de Eliza fue meticulosamente planeada. Según su hipótesis, Bola habría esperado a que el lugar quedara vacío antes de trasladar el cuerpo hasta una fosa previamente preparada, regresando luego a casa sin dejar indicios que pudieran comprometer su libertad.

La madre de Eliza vive entre la esperanza y el dolor casi 15 años después

Mientras surgen nuevas informaciones, una figura sigue en el centro de la conmoción pública: doña Sônia, madre de Eliza Samudio. Durante casi década y media, ha convivido con el profundo dolor de no saber dónde descansan los restos de su hija y de no haber tenido siquiera la oportunidad de darle una sepultura digna.

Con cada nueva pista, se reavivan no solo la esperanza, sino también el sufrimiento. Lordello destacó el papel incansable de la madre de Eliza, calificándola como un ejemplo de fortaleza y perseverancia: “El sufrimiento de doña Sônia es inmenso. Es un ejemplo de madre, de abuela y de ser humano. Es por ella que me gustaría que este caso tuviera un desenlace”.

Las declaraciones del exdelegado reabrieron heridas antiguas y encendieron una nueva expectativa para quienes, desde hace 15 años, esperan justicia plena. Si la hipótesis de Lordello se confirma, no solo se esclarecerían detalles aún oscuros del crimen, sino que finalmente sería posible ofrecer a doña Sônia y al hijo de Eliza el derecho al duelo y a la despedida.

El caso Eliza Samudio permanece como una de las historias criminales más impactantes de Brasil, símbolo de violencia contra la mujer y de la frialdad con la que vidas pueden ser arrebatadas. Ahora, la sociedad observa una vez más un hilo de esperanza desplegarse, con la expectativa de cerrar finalmente un capítulo doloroso que se arrastra desde hace casi una generación.