Hijo entra en desesperación al hacer un descubrimiento escandaloso durante el velorio de su madre

El momento de despedir a un ser querido suele estar marcado por dolor, silencio y emoción. Para muchas familias, el velorio representa la última oportunidad de rendir homenaje y encontrar algo de consuelo frente a la pérdida.

Sin embargo, para los familiares de Railda Mendes Malafaia, de 77 años, ese instante terminó convirtiéndose en un episodio inesperado y angustiante tras un intercambio de cuerpos ocurrido en el Servicio de Verificación de Defunción (SVO) de Recife.

El caso salió a la luz cuando André Malafaia, hijo de Railda, llegó al velorio realizado en el Cementerio de Santo Amaro, en el centro de la capital pernambucana. Al abrir el ataúd junto a un funcionario, se dio cuenta de inmediato de que la mujer allí presente no era su madre. Según él, bastó apartar parte del velo para notar el error.

A partir de ese momento, comenzó una carrera contra el tiempo para entender lo ocurrido. Con ayuda de la funeraria y del Instituto de Medicina Legal (IML), la familia descubrió que Railda había sido enterrada en Carpina, municipio ubicado a cerca de 51 kilómetros de Recife, en lugar de Anerina Maria da Silva, de 80 años.

El problema habría ocurrido tras el intercambio de los NIC, los números de identificación colocados en los cuerpos por la Policía Científica. El código de Railda fue colocado en Anerina, mientras que el número de la otra anciana terminó asignado a Railda. Como consecuencia, informes, registros y autorizaciones también habrían sido emitidos de manera equivocada.

André relató que la situación dejó a todos en estado de shock, especialmente porque las características físicas de ambas mujeres eran bastante diferentes. Railda era blanca y tenía el cabello claro, mientras que Anerina era negra y tenía el cabello oscuro. Aun así, el error no fue detectado durante los procedimientos oficiales.

Railda falleció el pasado domingo, 3 de mayo, sentada en el sofá de su casa, en el barrio de Ipsep, zona sur de Recife. Como utilizaba una prótesis en la pierna, su cuerpo tuvo que pasar por el IML antes de ser liberado. Según la familia, fue durante ese proceso cuando se consolidó el intercambio.

Tras descubrir el error, los familiares recurrieron a la Justicia y consiguieron una medida cautelar que determinó la exhumación y el traslado de los cuerpos. El juez responsable del caso afirmó que la demora en el cumplimiento de la orden prolonga el sufrimiento de las familias y puede comprometer aún más la situación de los restos mortales.

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Columnista de un portal de noticias dedicado a TV y famosos, curiosidades, salud natural y bienestar, finanzas y política brasileña.